SOBRE LA VISIÓN MARXISTA DE LA EXISTENCIA COMO ESTRUCTURA ORGÁNICA OBJETIVA (BORRADOR)

II.XI. Ley de Conexión Universal y Acción Recíproca

Como señalan (Fundación Gustavo Bueno, 2021), (Rosental & Iudin, 1971, págs. 78-79) y (Frolov, 1984, págs. 76-77), la conexión y la acción recíproca entre los objetos y los fenómenos de la Naturaleza y de la Sociedad tienen un carácter universal. La dialéctica materialista sostiene por eso, que ni un solo fenómeno de la Naturaleza y de la Sociedad puede ser comprendido si se le toma fuera de sus conexiones con los fenómenos circundantes. Por ejemplo, el sistema solar representa un todo único, todas sus partes se hallan en conexión mutua, en acción recíproca. La conexión mutua tiene lugar entre los animales y las condiciones geográficas que los rodean. En la sociedad humana, todas sus parten se hallan también en la más íntima relación mutua y recíproco condicionamiento. Así, tal o cual ideología puede ser comprendida sólo en relación con todo el conjunto de las condiciones materiales de la vida de la sociedad, con la lucha de clases, etc. Todo régimen y movimiento sociales que aparecen en la historia deben ser juzgados desde el punto de vista de las condiciones que los han engendrado y a los que se hallan vinculados; el régimen de la esclavitud, dentro de las condiciones modernas, es un absurdo, pero dentro de las condiciones de desintegración del régimen del comunismo primitivo era un fenómeno perfectamente lógico y natural, y representaba un progreso en comparación con el comunismo primitivo. De igual forma, no se puede explicar científicamente un fenómeno tal como las guerras imperialistas si se las separa del modo de producción capitalista, de las contradicciones efectivas del capitalismo. Por eso hay que abordar cada fenómeno desde el punto de vista histórico. Lo que es real y natural en unas condiciones históricas pierde todo sentido en otras. La existencia de la acción recíproca entre los fenómenos no supone que todas las causas y efectos sean importantes en igual grado: el método dialéctico exige que se indaguen las bases de esa interacción, que se establezcan las causas decisivas, fundamentales, que condicionaron tal o cual fenómeno.

Así, por oposición a la metafísica, la dialéctica materialista no considera la naturaleza como un conglomerado casual de objetos y fenómenos, desligados y aislados unos de los otros y sin ninguna relación de dependencia entre sí (puesto que ello termina siempre por derivar en una concepción de la naturaleza como una aglomeración caótica de hechos accidentales), sino como un todo articulado y único, en el que los objetos y fenómenos se hallan orgánicamente vinculados unos a otros, dependen unos de otros y se condicionan los unos a los otros. Por eso, el método dialéctico entiende que ningún fenómeno de la naturaleza puede ser comprendido si se le enfoca aisladamente, sin conexión con los fenómenos que le rodean, pues todo fenómeno, tomado de cualquier campo de la naturaleza, puede convertirse en un absurdo, si se le examina sin conexión con las condiciones que le rodean, desligado de ellas; y por el contrario, todo fenómeno puede ser comprendido y explicado, si se le examina en su conexión indisoluble con los fenómenos circundantes y condicionado por ellos.

Sin embargo, la dialéctica materialista plantea que no basta tener en cuenta el encadenamiento de causas y efectos, sino que es preciso subrayar también que la causa y el efecto actúan el uno sobre el otro. Así, todo régimen político está determinado por el régimen económico que lo ha engendrado. Pero a su vez, el poder político ejerce una influencia considerable sobre el régimen económico. No es posible analizar el modo de producción capitalista, que se halla desgarrado por las contradicciones y no es más que una traba al desarrollo de las fuerzas productivas, sin tener en cuenta el papel que desempeña el poder político de la burguesía, pues ésta, todavía en el poder, trata de eternizar por todos los medios el modo de producción fundado sobre la explotación del hombre por el hombre. Los fenómenos deben ser enfocados desde el punto de vista de su interacción y de su condicionamiento recíproco, pues se cometería un error grosero si sólo se dijera que las relaciones de producción están en función de las fuerzas productivas. Sería un procedimiento unilateral, porque, engendradas por las fuerzas productivas, las relaciones de producción desempeñan, si corresponden a las fuerzas productivas, un papel importantísimo en el desarrollo de estas últimas (y en caso contrario, un papel importantísimo en el freno a su desarrollo).

El alcance y la importancia del principio de la conexión y de la interacción de los fenómenos, reside en que destaca claramente un hecho esencial: el mundo real está regido por leyes. El encadenamiento de los fenómenos significa que las contingencias no dominan en la naturaleza y en la sociedad; que son las leyes objetivas, independientes de la voluntad y de la conciencia humanas, las que determinan el desarrollo. La conexión y la interacción de la causa y del efecto condicionan el curso necesario de los fenómenos de la naturaleza y la vida social. Hay que estudiar los regímenes y los movimientos sociales desde el punto de vista de las condiciones que los han engendrado y a las cuales están vinculados. En nuestros días, sería absurdo el régimen de esclavitud, mientras que en la época en que la comuna primitiva se disgregaba, representaba un fenómeno necesario, un paso adelante. Del mismo modo, el régimen capitalista, progresivo en ciertas condiciones históricas, constituye hoy un obstáculo al progreso de la sociedad.

Saber abordar los hechos reales es tener en cuenta las condiciones concretas de lugar y tiempo, por lo que la concatenación de los fenómenos de la forma antes expuesta ayuda a mostrar la sofística y el eclecticismo que reside en aquellas separaciones arbitrarias de ciertos aspectos de un fenómeno complejo, en la confusión de considerar equivalentes condiciones históricas diferentes, en la transposición mecánica en una situación nueva lo que no es valedero sino en una situación dada, etc.

Esta ley es la ley más general de la existencia del mundo; constituye el resultado y la manifestación de la interacción universal de todos los objetos y fenómenos, es la regularidad más general de la existencia del mundo. Expresa la unidad estructural interna de todos los elementos y propiedades en cada sistema íntegro, así como los nexos y relaciones infinitamente diversos del sistema dado con los sistemas o fenómenos que le rodean. En esta ley se manifiestan la unidad del mundo material y la determinación de cualquier fenómeno por otros procesos materiales, es decir, la interacción universal de los cuerpos condiciona la existencia misma de los objetos materiales concretos y todas sus peculiaridades específicas. La conexión universal de los fenómenos tiene manifestaciones infinitamente diversas. Incluye las relaciones entre las propiedades particulares de los cuerpos o de los fenómenos concretos de la naturaleza, relaciones que encuentran su expresión en leyes específicas; también incluye las relaciones entre las propiedades universales de la materia y las tendencias de desarrollo que encuentran su manifestación en las leyes dialécticas universales del ser. De ahí que toda ley sea una expresión concreta de la conexión universal de los fenómenos. Gracias a tal conexión, el mundo no constituye un amontonamiento caótico de fenómenos, sino un proceso universal único, sujeto a ley del movimiento, es decir, es un proceso lógico único de movimiento y desarrollo de la materia.

Los nexos entre los objetos y los fenómenos pueden ser directos o indirectos, permanentes o temporales, esenciales o inesenciales, casuales o necesarios, funcionales (dependencia funcional) o no funcionales, etc. La conexión universal de los fenómenos se halla estrechamente vinculada a la causalidad, más la causa y el efecto como tales sólo pueden ser examinados al margen de la conexión universal de unos fenómenos con otros. Si la causa y el efecto, por el contrario, se ponen en conexión con el todo, pasan una al otro, se transforman en conexión e interacción universales. Constituye un caso particular de esta interconexión la retroconexión en todos los sistemas que se regulan automáticamente.

Debe establecerse además que no es posible reducir a la mera interacción física de los cuerpos el nexo entre los fenómenos, puesto que, aparte de ella, existen relaciones biológicas y sociales incomparablemente más complejas que se subordinan a sus leyes específicas. A medida que avanza el desarrollo de la materia y va pasando a formas más elevadas de organización, se complican también las formas de interconexión de los cuerpos, aparecen especies de movimiento cualitativamente nuevas. Esta ley impera asimismo en lo que respecta al desenvolvimiento de la sociedad humana, en la cual, a medida que progresan los modos de producción y la civilización se desarrolla, se hacen más complejos los nexos entre los individuos y los estados, se diversifican cada vez más las relaciones políticas, económicas, ideológicas, etc. Este concepto es de gran alcance cognoscitivo. El mundo objetivo sólo puede conocerse investigando las formas de conexión causales y de otro tipo entre los fenómenos, delimitando los nexos y relaciones más esenciales, etc., es decir, a través de la investigación multilateral y sistemática de cualesquiera objetos y la segregación de todas las conexiones y relaciones esenciales, así como de las leyes de tales conexiones. El progreso del conocimiento cobra realidad en el movimiento del pensar, que pasa de reflejar conexiones menos profundas y generales a establecer nexos y relaciones más profundos y más generales entre los fenómenos y procesos. La estructura misma de las ciencias y su clasificación constituyen un reflejo de la conexión universal de los fenómenos. Así se explica que con el progreso del saber científico los lazos y la interacción de las ciencias entre sí se hagan cada vez más estrechos, y que surjan ciencias “limítrofes” que anudan esferas del saber antes separadas (por ejemplo, la bioquímica, la astrofísica, etc.).

Como una demostración parcial de esta ley, la más general entre las leyes de la dialéctica y de la existencia de la realidad misma, se estudiará la investigación de (Vitiello, 2014), que muestra que existe un isomorfismo entre sistemas disipativos, sistemas fractales auto-similares y sistemas electrodinámicos, lo que plantea, en según sus palabras, una “visión integrada de la Naturaleza” (p. 203).

Como señala (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 1), en aproximadamente los últimos cincuenta años han aparecido en la comunidad científica, primero en la teoría de campos y luego en varios otros dominios como la física estadística y los sistemas dinámicos, los términos “métodos de renormalización”, “grupo de renormalización” y “operadores de renormalización”. Las técnicas analíticas a las que se refieren estas expresiones son fundamentales para el estudio de lo que se conoce como fenómenos críticos, por el fracaso de los métodos anteriores; su desarrollo siguió a la aparición de la noción de invariancia de escala.” Así, ejemplos concretos, como la transición líquido-gas de una sustancia pura, sugieren la distinción entre los siguientes tipos de sistemas:

  1. Sistemas homogéneos a gran escala, ilustrado por la imagen de un tablero de ajedrez.
  2. Sistemas críticos auto-similares, ilustrados por la imagen de un globo, y cuyas propiedades macroscópicas se expresan mediante leyes de escala; los métodos de renormalización son esenciales aquí. Fueron concebidos para dar un valor explícito a los exponentes asociados y mostrar sus propiedades de universalidad, si las hubiese.

Figura 2: Fenómeno Crítico como Superposición Estable de Fase Sólida y Fase Líquida

Fuente: (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 3).

Un fenómeno crítico es aquel que ocurre cuando, como resultado de la acción de fuerzas (para el ejemplo gráfico dado, estas fuerzas imprimen presión y temperatura sobre el sistema físico del entorno sobre un determinado sistema en una magnitud que excede el umbral[1]), dicho sistema manifiesta una coexistencia estable entre dos fases (estados), cuando regularmente estos estados están ligados entre sí en algún orden temporal (i.e., no-simultáneo).

Como señala (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 2), las nociones sobre el comportamiento colectivo de los grados de libertad en sistemas estadísticos que analizan el mundo microscópico es revelada por el estudio de las fluctuaciones y de las correlaciones estadísticas, mientras que la noción de fenómeno crítico[2], que es precisamente resultante del comportamiento colectivo antes descrito, es una noción perceptible en todas las escalas y versa sobre la divergencia crítica (respecto de un valor crítico) de ciertas cantidades macroscópicas descritas por las leyes de escala y por sus exponentes (conocidos como exponentes críticos).

Comprendido lo anterior, puede exponerse sobre terreno firme el concepto de auto-similaridad. Este concepto, también conocido como invarianza escalar para el caso continuo, significa que “(…) Nada importante se modifica en la física del estado crítico si cambiamos la escala de observación (…) Por ejemplo, a medida que disminuimos el aumento de un microscopio imaginario, tan pronto como ya no vemos los detalles microscópicos, la imagen del sistema físico permanece estadísticamente igual. Esta propiedad de invarianza escalar del estado crítico fue destacada y utilizada en la década de 1960 por Kadanoff, quien tuvo la intuición de que esta sería la clave para una descripción eficaz de los fenómenos críticos. De hecho, en 1970 varios físicos, en particular Wilson, propusieron una serie de métodos denominados “grupo de renormalización” que permitían el cálculo de comportamientos críticos extrayendo las consecuencias físicas de la invarianza de escala (…) Una de estas consecuencias es que los comportamientos críticos no dependen en gran medida en detalles físicos microscópicos que se “promedian” a gran escala. Sin embargo, dependen en gran medida de las características geométricas del sistema: la dimensión espacial y el número n de componentes del parámetro de orden.” (Lesne & Laguës, Scale Invariance. From Phase Transitions to Turbulence, 2012, págs. 30-31). Como señala, (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 2), las nociones de invariancia de escala y auto-similaridad, a través de la ruptura de la simetría, reemplazan la noción de homogeneidad y separación de escalas; junto a estas aparecen determinadas estructuras jerárquicas, correlacionando las distintas escalas de un sistema. Estos conceptos expresan en el mundo instrumental las nociones de propiedades universales y clases de universalidad.

Merece la pena destacar que este reemplazamiento de las nociones de homogeneidad y separación de escalas por una concepción más orgánica (la auto-similaridad, conceptual y matemáticamente, permite conectar las diferentes escalas de un sistema) y dinámica (puesto que las estructuras fractales son estructuras recurrentes) ocurre también en la mecánica cuántica a la luz de las últimas investigaciones en dos sentidos: por un lado, en la inseparabilidad teórica y matemática de las fuerzas fundamentales (matemáticamente hablando, por ejemplo, no es posible integrar la función que las contiene para estimar la contribución individual que cada una de ellas en la versión cuántica de lo que en física clásica se conoce como momento de fuerza -que es a lo que se refiere Hegel cuando habla de los omentos de fuerza de la palanca, como se vio antes-); por otro lado, en relación a la homogeneidad del universo. Ambas cuestiones se abordarán de forma conjunta en la sección relativa al principio monista de complementariedad.

Además, esta posición frente a la homogeneidad perfecta no sólo se encuentra en la economía política marxista y la mecánica cuántica, también en las ciencias médicas. Así, señala (Sharma & Vijay, 2009, pág. 110) que en la evolución del endotelio[3], que partió de un vertebrado ancestral hace unos 540-510 millones de años y tenía como objetivo optimizar la dinámica del flujo y la función de barrera (y/o para localizar las funciones inmunes y de coagulación) fue decisivo (y los autores señalan que hay que ser enfáticos en eso) el hecho de que la heterogeneidad endotelial evolucionó como una característica central del endotelio desde el principio, lo que según los mismos autores refleja su papel en la satisfacción de las diversas necesidades de los tejidos corporales.

Las nociones antes expuestas sobre renormalización están íntimamente relacionadas con el concepto de estructura fractal. Según (Mandelbrot, 1983, pág. 15), quien acuñó el concepto, una estructura fractal es un conjunto para el cual la dimensión de Hausdorff-Besicovitch excede estrictamente la dimensión topológica. ¿Qué es una dimensión de Hausdorff-Besicovitch?, ¿qué es una dimensión fractal en general? Como se señala en (FOLDOC, 2021), una dimensión fractal puede definirse, a grandes rasgos, como la magnitud resultante de operar el límite del cociente del cambio logarítmico en el tamaño del objeto y el cambio logarítmico en la escala de medición, cuando la escala de medición se acerca a cero. Las diferencias entre tipos de dimensión fractal provienen de las diferencias en lo que se entiende exactamente por “tamaño del objeto” y lo que se entiende por “escala de medición”, así como por los diferentes caminos que es posible tomar para obtener un número promedio de muchas partes diferentes de un objeto geométrico. Como puede observarse, las dimensiones fractales cuantifican la geometría estática de un objeto.

(Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 270) señala que las propiedades fractales de una estructura natural se definen solo aproximadamente, localmente y en un dominio de escalas que está acotado por arriba y por abajo. Además, generalmente son solo propiedades estadísticas, que se vuelven observables y bien definidas solo promediando sobre diferentes subdivisiones, para las cantidades globales como N(a,r) [4],o sobre diferentes centros para las cantidades locales como n(a,r,x ̅_0 ).

Como señala (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 265) , el hecho que la teoría sobre fractales aborde la mayor parte de temas que aborda la teoría de renormalización obedece a que los principios físicos que subyacen a la presencia de estructuras fractales son los mismos que hacen que los métodos de renormalización funcionen. Las nociones esenciales de leyes de escala y de invariancia de escala, de auto-similaridad y de universalidad aparecen en ambas situaciones. ¿Qué es una estructura fractal entonces? Es una representación visual de las características que asegura que los métodos de renormalización son relevantes para el análisis del sistema en el que aparece; la expresión de su auto-similaridad guía la elección del formalismo (metodológico) y la construcción subsiguiente del operador de renormalización. Las singularidades locales[5] de las medidas[6] fractales (análisis fractal de medidas de conjuntos, usualmente de la medida de Borel en R^d) pueden describirse jerárquicamente por su espectro dimensional[7], determinadas por el análisis multifractal[8] o reveladas por análisis de renormalización antes delineado.

A través del concepto de isomorfismo, originalmente perteneciente a la topología algebraica y expuesto anteriormente, pueden vincularse teórica y empíricamente:

  1. La teoría matemática de los sistemas complejos[9] (representada en las estructuras fractales auto-similares).
  2. Los sistemas disipativos[10].
  3. Los sistemas mecánico-cuánticos[11].

(Vitiello, 2014, pág. 203) establece que en electrodinámica existe un intercambio mutuo de energía y momento entre el campo de materia y el campo electromagnético, la energía total y el momento se conservan y, a partir de ello, muestra que para un fenómeno de tipo electromagnético conformado por un campo magnético constante y un potencial escalar armónico[12], el sistema electrodinámico que modela dicha clase de fenómenos es isomórfico (topológicamente equivalente) a un sistema de osciladores armónicos amortiguados/amplificados[13]. Estos pueden describirse mediante estados coherentes[14] comprimidos[15] que a su vez son isomorfos a estructuras fractales auto-similares. Bajo dichas condiciones de campo magnético constante y potencial escalar armónico, la electrodinámica es, por tanto, isomorfa a estructuras fractales auto-similares (que presentan alguna propiedad universal o clases de universalidad para estructuras discontinuas) y estados coherentes comprimidos. A nivel cuántico, la disipación induce una geometría no-conmutativa[16] con el parámetro de compresión[17] jugando un papel relevante.

La ubicuidad[18] de los fractales en la Naturaleza y la relevancia de los estados coherentes y la interacción electromagnética apuntan, según Vitiello, hacia “una visión unificada e integrada de la Naturaleza”; por supuesto, esta unificación e integración a la que se refiere el autor citado es fundamentalmente instrumental, no de carácter general como la aquí planteada. Un bosquejo sobre las razones por las que esta vinculación de carácter tan general es posible de establecer alrededor del ruido rosa se presenta a continuación.

Como señala (Zhao, 2021, pág. 2), las propiedades de un sistema físico pueden revelarse analizando sus respuestas frente a perturbaciones externas. La forma en que las respuestas de un sistema se pueden clasificar en varias categorías principales. Aquí hay algunos ejemplos:

En su investigación, Zhao estudia una clase de sistemas complicados (difícil a nivel su operativización) en cuanto son particularmente extendidos espacialmente (como arena apilada) y cuyas respuestas a pequeñas perturbaciones no tienen una longitud o un tiempo característicos. Las respuestas contienen una serie de eventos en toda la duración y escala de tiempo. Su distribución de probabilidad frente al tiempo o la duración obedece la ley de potencia[19], lo que significa que no hay un valor esperado de tiempo o duración de las respuestas. En particular, la distribución de probabilidad de la energía liberada en los eventos tiene la forma 1/f^α ,con α≈1, por lo que se denomina ruido “similar a 1 /f”, en donde 1/f es el conocido ruido rosa[20], que es el hecho empírico-instrumental alrededor del cual Vitiello fundamenta su enfoque formal integral de la Naturaleza. ¿Por qué ocurre esto?

Señala (Zhao, 2021, págs. 6-7) que la autoorganización crítica (SOC, de ahora en adelante) fue sugerida por Per Bak, Chao Tan y Kurt Wiesenfeld en 1987. El título del artículo era Self-Organized Criticality: An Explanation of 1/f noise. En este artículo, Bak et al. argumentaron (como característica distintiva de los sistemas SOC) que cuando un sistema extendido espacialmente con muchos grados de libertad es alejado del equilibrio por una fuerza externa, el estado estacionario es un estado con correlación espacial de ley de potencia.

Así, un sistema dinámico clásico evolucionará espontáneamente a un “estado crítico” que carece de una longitud característica. También argumentaron que la falta de una longitud característica provocará la falta de un tiempo característico, lo que inducirá un comportamiento de ley de potencia en el espectro de frecuencias (el que se señaló antes). En palabras del autor, “El mensaje más emocionante de este artículo es que hay sistemas que no necesitan un ajuste de parámetros, sino que evolucionan espontáneamente hasta un punto crítico.” (p. 7).

La idea original de Bak et al. es que:

  • El concepto de SOC es universal: los sistemas espacialmente extendidos en la naturaleza siempre están en el estado SOC.
  • SOC causa el espectro de potencia similar a 1/f. Estas ideas físicas básicas no son difíciles de comprender cuando consideramos modelos simples como un montón de arena o el modelo de Burridge-Knopoff[21]. Sin embargo, después de 18 años de investigaciones teóricas y experimentales, la gente todavía no tiene una comprensión clara del SOC. Primero, los experimentos y las simulaciones por computadora han demostrado que muchos sistemas están en el estado SOC solo bajo ciertas condiciones, lo que significa que no está garantizada la universalidad de los SOC afirmada por Bak et al. En segundo lugar, hay algunos sistemas que tienen las “huellas digitales” de SOC, pero tienen ruido 1/f^2 en lugar de un ruido no trivial similar a 1/f. Sin embargo, la idea de Bak et al. es valiosa en el sentido de que proporcionó a las personas una forma de resolver tales problemas en un marco teórico preestablecido, aunque es evidente la necesidad de continuar sobre esa ruta teórica la investigación científica sobre los sistemas autoorganizados.

A la luz de lo planteado en esta sección, puede establecerse, en relación al automovimiento general de la Naturaleza y la sociedad, que los componentes (modelados mediante ecuaciones) de una totalidad de referencia (modelada mediante un sistema de ecuaciones) comparten una esencia común (i.e., que son isomórficos entre sí) que permite su combinación integro-diferencial[22] de forma armónica y coherente bajo una determinada estructura interna de naturaleza material (objetiva), no-lineal (la totalidad es diferente a la suma de sus partes) y dinámica (el tiempo transcurre y el sistema, así como sus componentes, cambia) generada por la interacción de tales componentes bajo determinadas condiciones iniciales[23]. La estructura interna del sistema (o totalidad de referencia) condiciona a los componentes que la generan bajo el mismo conjunto de leyes (pero generalizado, por lo que no es formalmente el mismo) que rigen la interacción entre las condiciones iniciales y las relaciones primigenias entre componentes que determinaron la gestación de dicha estructura interna[24], [25]. Estas leyes son: 1. Unidad y Lucha de los Contrarios (que implica emergencia[26] y autoorganización[27] -al menos de tipo SOC-), 2. Salto de lo Cuantitativo a lo Cualitativo (implica emergencia, bifurcación[28] y salto[29]), 3. Ley de la Negación de la Negación (que es la crisálida del proceso dinámico antes descrito, en donde lo que negó es negado).

Lo anteriormente expuesto no debe resultar extraño, no en cuanto la complejidad misma posee un significado intrínsecamente dialéctico. Como señala (Moreno Ortiz, 2005, pág. 4), desde un punto de vista etimológico, la palabra “complejidad” es de origen latino, proviene de complectere, cuya raíz plectere significa ‘trenzar, enlazar’. El agregado del prefijo com- añade el sentido de la dualidad de dos elementos opuestos que se enlazan íntimamente, pero sin anular su dualidad. De allí que complectere se utilice tanto para referirse al combate entre dos guerreros, como al entrelazamiento de dos amantes.

Finalmente, con miras a reforzar la exposición realizada en esta sección sobre el amplio espectro de aplicación de los sistemas complejos (específicamente en términos del amplio espectro de surgimiento que poseen), señala (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 140) que la aparición de la noción de caos determinista fue la señal para el abandono de la idea básica establecida por Lev Landau (1944), según la cual las leyes de evolución deterministas y regulares generan un comportamiento asintótico caótico sólo después de la desestabilización de un número infinito de grados de libertad. La insuficiencia de esta teoría se reveló cuando se obtuvo evidencia de que las características caóticas pueden ocurrir en sistemas con solo un pequeño número de grados de libertad, o incluso en sistemas de dimensión infinita que involucran solo un subespacio de dimensión finita del espacio de fase. Un ejemplo de este segundo caso lo da un sistema espacio-temporal cuya dinámica se puede extender a un número finito de funciones espacio-temporales dadas, lo que reduce el estudio al del sistema dinámico que describe la evolución puramente temporal del número finito de coeficientes que ocurren en esta descomposición. La posibilidad del caos no está excluida a priori, excepto para evoluciones continuas autónomas en la dimensión 1 o 2.

Referencias

FOLDOC. (29 de 12 de 2021). Obtenido de Free On-Line Dictionary of Computing: https://foldoc.org/fractal+dimension

Frolov, I. T. (1984). Diccionario de filosofía. (O. Razinkov, Trad.) Moscú: Editorial Progreso. Obtenido de http://filosofia.org/

Fundación Gustavo Bueno. (29 de 12 de 2021). Conexión universal entre los fenómenos. Obtenido de Diccionario soviético de filosofía: https://www.filosofia.org/enc/ros/conex.htm

Lesne, A. (1998). Renormalization Methods. Critical Phenomena, Chaos, Fractal Structures. West Sussex, Inglaterra: John Wiley lk Sons Ltd,.

Lesne, A., & Laguës, M. (2012). Scale Invariance. From Phase Transitions to Turbulence (Primera edición, traducida del francés (que cuenta con dos ediciones) ed.). New York: Springer.

Mandelbrot, B. B. (1983). The Fractal Geometry of Nature. New York: W. H. Freeman and Company.

Moreno Ortiz, J. C. (2005). El Significado y el Desafío de la Complejidad para la Bioética. Revista Latinoamericana de Bioética, 1-19. Obtenido de https://www.redalyc.org/pdf/1270/127020937001.pdf

Rosental, M. M., & Iudin, P. F. (1971). DICCIONARIO FILOSÓFICO. San Salvador: Tecolut.

Sharma, & Vijay. (2009). Deterministic Chaos and Fractal Complexity in the Dynamics of Cardiovascular Behavior: Perspectives on a New Frontier. The Open Cardiovascular Medicine Journal, 110-123. Obtenido de https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2757669/pdf/TOCMJ-3-110.pdf

Vitiello, G. (2014). On the Isomorphism between Dissipative Systems, Fractal Self-Similarity and Electrodynamics. Toward an Integrated Vision of Nature. systems, 203-206.

Zhao, X. (30 de Diciembre de 2021). 1/f like noise and self organized criticality. Obtenido de University of Illinois at Urbana Champaign: https://guava.physics.uiuc.edu/~nigel/courses/563/Essays_2005/PDF/Xin.pdf


[1] Los umbrales son valores definidos que determinan si un estadístico (magnitud generada a partir de un conjunto de datos reales mediante algún modelo matemático-computacional que provee algún tipo de información sobre los datos usados) está por encima, por debajo o dentro de un rango normal en su red; la normalidad lo determina el curso de las investigaciones en el campo en el que se está realizando. Los umbrales también se utilizan al mostrar colores en paneles. Todo lo que esté por debajo del umbral marginal es azul, todo lo que esté entre el umbral marginal y el crítico es amarillo y todo lo que esté por encima del umbral crítico es rojo. Los umbrales también se pueden utilizar como parte de los widgets de estado que se basan en el rendimiento o en una línea de base. Véase https://observerdocs.viavisolutions.com/index.html#page/Observer_Apex/understanding_thresholds.html. El umbral es también conocido como límite termodinámico (para problemas espaciales) o régimen asintótico (para problemas temporales), en los que la aparición de singularidades marca un fenómeno crítico; en el estudio de los sistemas inestables, James Clerk Maxwell en 1873 fue el primero en utilizar el término singularidad en su sentido más general: aquel en el que se refiere a contextos en los que cambios arbitrariamente pequeños, normalmente impredecibles, pueden conducir a efectos arbitrariamente grandes (véase https://en.wikipedia.org/wiki/Singularity_(system_theory)).

[2] Se les dice “críticos” en cuanto exceden el umbral.

[3] Tejido formado por una sola capa de células que tapiza interiormente el corazón y otras cavidades internas.

[4] Una región centrada en a y con longitud característica r, siendo ésta última una medida que define la escala del sistema, por ejemplo, el radio en una circunferencia. A nivel de sistemas, la longitud característica se define como el volumen del sistema dividido sobre su superficie.

[5] Singularidades (en el sentido de Maxwell) que aplican únicamente en una región del espacio de interés o de referencia.

[6] Como señala (Kolmogórov & Fomin, 1978, pág. 290), el concepto de medida de un conjunto constituye una generalización natural de los siguientes conceptos: 1) de la longitud de un segmento, 2) del área de una figura plana, 3) del volumen de una figura en el espacio, 4) del incremento de una función no-decreciente en el semisegmento [a,b), 5) de la integral de una función no negativa en una región lineal, plana, del espacio, etc.

Retomando lo planteado en (Hegel F. , 1968, págs. 49-55), considérese un conjunto A con a elementos. Se dice que A está equipado con una medida M si una cierta medida M(E) es asignada a alguno de los subconjuntos E de A. El conjunto A, junto con su medida M, conforman un espacio métrico. La medida de un conjunto es un número real que es positivo o nulo. Además, la medida asume que si dos conjuntos no se intersecan (no tienen elementos en común) la medida de su suma es igual a la suma de sus medidas (es decir, la medida es lineal) y que la existencia de medidas de dos conjuntos implica la existencia de la medida de un tercer conjunto (que es igual a la medida de ambos conjuntos). La medida de todo el espacio de referencia, en el contexto de las probabilidades, es igual a 1. Un sistema de medidas es contablemente cerrado si contiene todas las posibles sumas contables de sus elementos. Finalmente, una medida es normal si para los conjuntos equipados de medida la condición E=∑E_n, E_n⋅E_m = 0, n ≠ m (n = 1, 2, …) implica M(E)=∑M(E_n); el enunciado anterior establece que cuando los subconjuntos E de A tengan entre sí una relación lineal perfecta (i.e., se nulifican al multiplicarse escalarmente) implica que la aplicación de la medida M sobre dichos subconjuntos será un procedimiento lineal (aplicarla al todo es equivalente a aplicarla a la suma de las partes).

[7] El vector característico o autovector de una transformación lineal (por ejemplo, la transformación lineal de un sistema de ecuaciones) es un vector no-nulo que cambia a lo sumo por un factor de escala (valor característico o autovalor) cuando la transformación lineal en cuestión es aplicada sobre el objeto matemático del que se trate. La generalización conceptual y matemática del conjunto de autovectores de una transformación lineal es conocida en el análisis funcional como espectro. Este espectro puede descomponerse en tres tipos de espectro, que conforman las partes del espectro en general: 1) espectro puntual (consistente en todos los autovalores del operador lineal de un espacio de Banach -espacio lineal X en que la región de convergencia de una sucesión de Cauchy pertenece a dicho espacio-, que es el operador que realiza la transformación lineal), 2) espectro continuo [que es el conjunto de escalares que no son autovalores, pero que hacen que la región conformada por las diferencias entre el operador lineal T y λ (donde λ es el conjunto de escalares que hacen que su diferencia con T no tenga una función inversa acotada -bien delimitada- en X)] sean un subconjunto propio (subconjunto que es igual al conjunto que lo contiene) y denso (un determinado subconjunto E es denso en un espacio X si todo elemento de X o pertenece a E o está arbitrariamente cerca de algún miembro de E) del espacio X, 3) espectro residual (todos los escalares del espectro que no son escalares puntuales ni continuos).

[8] Como señala (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 271), una de las tres estructuras fractales más complejas es aquellas que pertenecen a la familia de fractales superpuestos, donde la dimensión fractal local D(x) (que significa que la dimensión fractal pertenece a una subregión del espacio de interés centrada en x) depende de x de manera muy irregular: para cada valor D, {x,D (x)= D} es un conjunto fractal muy lacunar [un conjunto fractal lacunar es aquel en que la distribución de sus componentes -resultante de su patrón de iteración- deja huecos (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 266), tal como se puede observar al realizar iteraciones con el conjunto de Cantor (Lesne, Renormalization Methods, 1998, pág. 267)]. Establecido lo anterior, el análisis multifractal se diseñó con el fin de describir para cada valor de D su distribución fractal entrelazada en el espacio x.

[9] Conocida usualmente como teoría matemática del caos.

[10] En general, una estructura disipativa es aquella estructura coherente (en términos de su lógica interna) y autoorganizada (es un proceso en el que alguna forma global de orden o coordinación surge de las interacciones locales entre los componentes de un sistema inicialmente desordenado) que aparece en sistemas que se encuentran fuera del equilibrio (a menudo lejos del mismo) en un entorno con el que realiza intercambios de algún tipo. En física, estos sistemas son termodinámicos y los intercambios son en términos de materia y energía. Ilya Prigogine obtuvo en 1977 el Nobel de Química por el descubrimiento de los sistemas disipativos.

[11] Sistemas mecánicos de naturaleza física en que la inclusión del cuanto de acción es relevante; sobre el cuanto de acción se hablará en la sección correspondiente al principio monista de complementariedad.

[12] El potencial escalar de un oscilador armónico. Un potencial escalar describe la situación en la que la diferencia en las energías potenciales de un objeto físico en dos posiciones diferentes depende solo de las posiciones, no de la trayectoria tomada por el objeto al viajar de una posición a la otra. Un ejemplo son las diferencias en la energía potencial del objeto físico a causa de la gravedad (el diferencial energético sólo depende de la posición del objeto).

[13] Un oscilador armónico es en mecánica clásica un sistema que, cuando se desplaza de su posición de equilibrio, experimenta una fuerza restauradora F proporcional al desplazamiento x; algo similar a la lógica de la mano invisible de Smith, que matematizó Walras (aunque bajo un espíritu esencialmente diferente, en relación a las posibles perturbaciones que pudiese sufrir el sistema económico de su posición de equilibrio (donde la oferta y la demanda se igualan, para el caso neoclásico). Un oscilador armónico amortiguado es aquel oscilador armónico bajo la acción de una fuerza de amortiguación (fricción) proporcional a la velocidad del sistema (la velocidad de su trayectoria o tasa de crecimiento). Un oscilador armónico es también un sistema en el que un objeto vibra (que es la forma que adopta el movimiento en los sistemas de sonido) con cierta amplitud y frecuencia; en un oscilador armónico simple, no existen fuerzas externas como la fricción o las fuerzas impulsoras que actúan sobre el objeto o, en su defecto, su efecto es despreciable; por lo tanto, la amplitud y la frecuencia siempre son las mismas. En una oscilación armónica amortiguada existen fuerzas (fricción) que actúan sobre el objeto, lo que tiene el efecto de que la amplitud (de la trayectoria) disminuya hasta que se detiene. En la vida real, la situación ideal de un oscilador armónico simple no existe. Esto significa que para mantener una oscilación debe aplicarse una fuerza impulsora o directora (conductora), de ahí el concepto de oscilador armónico dirigido.

[14] Un oscilador armónico cuántico es el análogo de un oscilador armónico clásico en la mecánica cuántica.

[15] Estado cuántico generalmente descrito mediante dos cantidades físicas mesurables no-conmutativas (véase la siguiente nota al pie) que tienen espectros continuos de autovalores.

[16] Una geometría no-conmutativa son espacios que presentan a nivel local (de una región de sí) estructuras algebraicas no-conmutativas, que son estructuras matemáticas en que uno de los operadores (símbolo que indica que se realiza una operación) binarios (porque la operación es efectuada sobre dos elementos) principales no cumple con la propiedad conmutativa al relacionar cualesquiera dos pares de elementos que se encuentren dentro de dicha localidad. Esto puede extenderse a estructuras usuales como la topología de un espacio o la norma del mismo y, conceptualmente, significa que la disipación, a nivel cuántico, induce una geometría en que el orden resulta relevante para una de las relaciones fundamentales que describen la operación de un determinado sistema en una región definida del espacio.

[17] Un parámetro es, conceptualmente hablando, una variable que sirve para identificar los elementos (usualmente funciones) que pertenecen a una determinada familia (que es una forma más general de conjunto). Comprendido esto, ¿qué es luz comprimida (del inglés squeezed light)? Señala (Lvovsky, Squeezed light, 2015, pág. 121) que la luz comprimida es un estado físico de la luz en el cual el ruido de un campo eléctrico en ciertas fases cae por debajo del estado de vacío (estado cuántico con la menor energía posible). Esto significa que, cuando se enciende la luz comprimida, se detecta menos ruido que en el caso que no hubiese ninguna luz. Esta característica aparentemente paradójica es una consecuencia directa de la naturaleza cuántica de la luz y no puede explicarse dentro de la mecánica clásica (bajo la lógica clásica es que resulta paradójica, aunque no lo sea). Comprendido lo anterior, resulta natural comprender el parámetro de comprensión lumínica como la variable que permite identificar como pertenecientes a una determinada familia de estados físicos a todas las funciones que modelan estados de luz comprimida. Como se señala en (Lvovsky, Squeezed light, 2015, pág. 128) y en (Lvovsky, Squeezed light, 2016, pág. 4), si un estado de comprensión cuántica de la luz se modela mediante la identidad S ̂(r)=exp⁡[(ζa ̂-ζa ̂^(†2) )/2, en donde a ̂ es el operador de aniquilación y a ̂^(†2) es el operador de creación, entonces su parámetro de comprensión se expresa mediante ζ=re^iϕ, donde r es igual al logaritmo natural del factor de compresión r=ln(R), i es la coordenada rotacional (imaginaria) y ϕ son números reales (la fase ϕ determina el ángulo de la cuadratura que se comprime). Como señala (Drummond & Ficek, 2004, págs. 14-15), las propiedades estadístico-cuánticas de los estados coherentes están completamente determinadas por los valores medios de los operadores de posición y momento y sus varianzas. Complementariamente a lo anterior, señala que los estados comprimidos de radiación se producen en procesos no-lineales en los que un campo electromagnético “clásico” impulsa un medio no-lineal. En el medio no-lineal, se pueden generar pares de fotones correlacionados de la misma frecuencia. Un operador de compresión (una fuerza con las características necesarias para comprimir en la forma cuántica antes descrita la luz) puede aplicarse sobre estados coherentes y producir estados coherentes comprimidos (los estados coherentes de un oscilador armónico son aquellos que tienen la característica que sus valores esperados observables evolucionan de la misma forma en que lo hace un sistema dinámico clásico).

[18] La ubicuidad, como cualidad de ubicuo, es la característica de un ente de estar presente a un mismo tiempo en todas partes.

[19] Ley estadística que establece la relación funcional entre dos cantidades, donde un cambio relativo en una cantidad da como resultado un cambio relativo proporcional en la otra cantidad, con independencia del tamaño inicial de esas cantidades. Lo anterior equivale a afirmar que una cantidad varía como potencia de otra.

[20] Como señala (Mandelbrot, 1983, pág. 74), en física el ruido es sinónimo de posibilidad de fluctuación o error, independientemente de su origen y manifestación. Por otro lado, señala (Kiely, 2021, pág. 1) que el ruido 1/f es un ruido de baja frecuencia para el que la potencia del ruido es inversamente proporcional a la frecuencia. El ruido 1/f se ha observado no solo en la electrónica, sino también en la música, la biología e incluso la economía. Las fuentes del ruido 1/f todavía se debaten ampliamente y aún se están realizando muchas investigaciones en esta área.

[21] El modelo de Burridge-Knopoff es un sistema de ecuaciones diferenciales utilizado para modelar terremotos usando n puntos en línea recta, cada uno de masa m, que interactúan entre sí a través de resortes, y en el que todas las masas están sujetas a una fuerza que es proporcional a las distancias x_i(t) de las masas desde su posición de equilibrio y hasta una fuerza de fricción F(v), donde v es la velocidad.

[22] Es decir, que permite la acción de leyes integrales o leyes diferenciales según corresponda.

[23] Que inexorablemente, como indicaba Levins al validar el argumento de Engels, implica las condiciones iniciales no solo del sistema analizado en sí mismo sino también las del entorno.

[24] La estructura interna del sistema, lo que filosóficamente es esencia y matemáticamente es su topología.

[25] Así se establece que el todo, generado por las partes en el estado inicial, ulteriormente se vuelve más que las partes, adquiere independencia relativa de estas y las determina; por supuesto, las partes también influyen en el todo y lo modifican (aunque, evidentemente, la influencia no es tan condicionante en el sentido inverso, al menos no como caso general; las excepciones obedecen a condiciones concretas del momento de desarrollo del todo analizado y, en última instancia, la acción de las partes ha sido determinada de forma mediata -histórica, acumulativa- o bien, para el caso de los componentes genéticos del todo analizado -sus componentes históricamente primigenios-, las partes fueron condicionadas en el momento de formación del todo por las condiciones bajo las cuales tales partes se relacionaron de forma combinatoria (el contexto de formación del sistema estudiado), así como también cada una de estas partes es la cristalización de la dinámica acaecida en otros sistemas, en sus sistemas de referencia), de ahí que la independencia del todo respecto a estas sea relativa, no absoluta.

[26] Cualidad de los sistemas de transitar de una estructura simple hacia estructuras más complejas (sistemas en que la totalidad no puede ser reducida a la suma de sus partes).

[27] A grandes rasgos, puede definirse como aquel proceso en el que alguna forma de orden general surge de interacciones locales entre partes de un sistema inicialmente desordenado. La autoorganización crítica es una forma laxa de autoorganización (más general, en cuanto relaja los requerimientos).

[28] Como señala (Weisstein, 2021), una bifurcación es una separación de la estructura sistémica en dos ramas o partes. En sistemas dinámicos es una duplicación, triplicación, etc., que acompaña al inicio del caos. Una bifurcación representa una súbita apariencia de cambio cualitativo en relación a las soluciones del sistema no-lineal cuando algunos parámetros varían.

[29] En su sentido cuántico, un salto es la transición abrupta de un sistema cuántico de un estado a otro (o de un nivel de energía a otro); el término “salto” tiene como finalidad distinguirlo de los sistemas clásicos, en los cuales las transiciones son graduales. En un sentido dialéctico-materialista, un salto es un concepto más amplio que el de la mecánica cuántica y la mecánica clásica considerados aisladamente, que se asimila más al mecanismo evolutivo de Darwin-Gould: Charles Darwin estableció que la evolución por diferenciación y selección actuaba gradualmente, mientras que el biólogo marxista Stephen Jay Gould complementó esto afirmando que en algunos contextos podían ocurrir saltos abruptos (esto se expandirá más adelante cuando se analicen los equilibrios puntuados de Gould). Un salto, en su sentido dialéctico-materialista es, muy sintéticamente, la solución de la continuidad, la transición rápida y súbita de una cualidad a otra, gracias a la acumulación paulatina de los cambios cuantitativos insignificantes e imperceptibles (Fundación Gustavo Bueno, 2021).

SOBRE LA INICIATIVA INTERNACIONAL DE PROMOCIÓN DE POLÍTICA ECONÓMICA (IIPE 2021), EL IMPERIALISMO, CHINA Y LAS FINANZAS INTERNACIONALES

BREVE INTRODUCCIÓN

Este día se publicó una investigación en el sitio web de Michael Roberts que versa, en general, sobre el papel del desarrollo tecnológico en el comercio internacional como mecanismo de acumulación de capital característico de la economía capitalista planetaria en su fase imperialista. Sobre dicha investigación se elabora la presente publicación, la cual está compuesta por tres secciones. En la primera sección se realiza un breve abordaje histórico sobre aspectos teóricos de interés abordados por Roberts en su publicación de naturaleza fundamentalmente empírica. En la segunda sección se presenta la traducción de la publicación de Roberts. Finalmente, en la tercera sección se facilita la descarga de las referencias bibliográficas presentadas por Roberts en su publicación.

I. ASPECTOS TEÓRICOS preliminares

Es importante decir que la teoría sobre el capitalismo en su fase imperialista hunde sus raíces empíricas más importantes el trabajo de Vladimir Lenin (1916) y sus raíces teóricas más importantes en el trabajo de Arghiri Emmanuel (1962). Por supuesto, el trabajo de Lenin no se limitó a ser empírico, pero fue en esta dirección la centralización de sus esfuerzos y ello conforma un punto de partida razonable para un breve análisis sobre cómo (y por qué) han evolucionado las teorías marxistas sobre el imperialismo.

Lenin fue el primer teórico del marxismo que estudió la acumulación de capital a escala planetaria considerando las relaciones centro-perisferia como una generalización económica, política, social y cultural de la lucha de clases nacional; sobre ello no existe debate relevante en el seno de la comunidad marxista. La armonía no es tal cuando se trata de abordar la obra de Arghiri Emmanuel. Cualquier persona lo suficientemente estudiosa de la historia de las ciencias sabrá que, sobre todo en ciencias sociales (con especial énfasis en economía política), la aceptación de una teoría no tiene que ver con motivos puramente académicos sino también políticos. La teoría de economía política internacional (de ahora en adelante economía geopolítica) de Emmanuel tuvo poca aceptación entre la comunidad marxista fundamentalmente no por su polémico uso de la ley del valor en el concierto internacional, sino por las conclusiones políticas que su teoría generaba. La idea central de Emmanuel es que en el concierto interncional ocurre una transformación global de valores a precios de producción como la que ocurre (salvo las particularidades naturales características del incremento en complejidad del sistema) a escala local o nacional. Es esa y no otra la idea fundamental del trabajo de Emmanuel, con independencia del grado de acuerdo (o desacuerdo) que se tenga sobre la forma en que realiza tal planteamiento. La lógica que condujo a Emmanuel a la construcción de esta idea, que no es más que una aplicación global de la lógica local de la transformación de valores en precios de producción ya dada por Marx, parecería ser la misma que la que condujo a construir, por ejemplo, la teoría de la selección natural o la teoría matemática del caos el concepto de autosimilaridad. Esta esta lógica se puede generalizar como se plantea a continuación.

Los componentes (modelados mediante ecuaciones) de una totalidad (modelada mediante un sistema de ecuaciones) comparten una esencia común (i.e., que son isomórficos entre sí) que permite su combinación integrodiferencial de forma armónica y coherente bajo una determinada estructura interna de naturaleza material (objetiva), no-lineal (la totalidad es diferente a la suma de sus partes) y dinámica (el tiempo transcurre) generada por la interacción de tales componentes dadas determinadas condiciones iniciales. La estructura interna del sistema (o totalidad de referencia) condiciona a los componentes que la generan bajo el mismo conjunto de leyes (pero generalizado, por lo que no es formalmente el mismo) que rigen la interacción entre las condiciones iniciales y las relaciones primigenias entre componentes que determinaron la gestación de dicha estructura interna. Estas leyes son: 1. Unidad y Lucha de los Contrarios (que implica emergencia y al menos autoorganización crítica), 2. Salto de lo Cuantitativo a lo Cualitativo (bifurcación), 3. Ley de la Negación de la Negación (que es una forma generalizada de la síntesis química).

SOBRE DIALÉCTICA Y COMPLEJIDAD

Antes de proceder a exponer las fuentes formales y fácticas de la poca popularidad de las teorías de Emmanuel, es necesario decir un par de cuestiones relativas al papel que desempeña el tiempo en el sistema marxiano. Las escuelas de pensamiento económico marxista se pueden clasificar según su abordaje matemático del proceso histórico de transformación de valores en precios de producción; sin embargo, aún dentro de las mismas escuelas existen divergencias teóricas importantes, fundamentalmente en relación a la MELT (Monetary Expression of Labor Time) o algún equivalente de esta. Así, las escuelas de pensamiento económico marxista son la escuela temporalista, la escuela simultaneísta y alguna combinación o punto intermedio entre ellas. Todas estas diferencias filosóficas, en contraste con lo que ocurre en Filosofía de la Estadística entre, por ejemplo, frecuentistas y bayesianos subjetivos, no solo no requieren de mucha investigación para ser verificadas empíricamente, sino que además tienen como consecuencia la gestación de sistemas matemáticos que hasta la fecha (la realidad es cambiante, indudablemente) han resultado antagónicos teóricamente respecto de ese punto (en el de transformar valores en precios de producción) y numéricamente diferentes de forma sustancial en sus predicciones (aunque cualitativamente es usual que sus diferencias no sean esenciales, salvo en el punto expuesto -que es evidentemente un aspecto medular de la teoría de Marx-).

La polémica sobre el uso de la ley del valor de Emmanuel tuvo que ver con el manejo de los supuestos que realizó y, con ello, con los escenarios teóricos que identificaba con la realidad. Esta polémica se agudizó luego de que, tras las críticas recibidas (cuyo trasfondo era teórico solo formalmente o minoritariamente en su defecto), Emmanuel publicara un sistema de ecuaciones simultáneas (con ello se ganó el rechazo de los marxistas más conservadores de la época -los cuales eran reacios al uso de las matemáticas-, que no eran minoría) para abordar la transformación de valores en precios de producción) poco ortodoxo para el oficialismo de lo que se podría denominar como “marxismo matemático”, lo que en términos netos le valió para la época (1962) incompatibilidad intelectual con la generalidad de los académicos.

El debate teórico real no es, evidentemente, si el tiempo existe o no, sino si es lo suficientemente relevante para configurar el sistema matemático alrededor del mismo o si no lo es y, por consiguiente, no existen consecuencias relevantes (tanto teóricas como numéricas) por descartarlo del modelo formal del sistema capitalista. Emmanuel define en su obra el valor como cantidad cronométrica de trabajo socialmente necesario (que es la misma definición del marxismo clásico, sólo que comprimida), sin embargo, su modelo de transformación de valores en precios de producción hace uso de las ecuaciones simultáneas (lo heterodoxo del asunto radica en que establece ex ante al trabajo como la variable fundamental del sistema, para que las ecuaciones y las incógnitas se igualen automáticamente y afirmar con ello que se implica la anterioridad histórica de la fuerza de trabajo, puesto que lo precede teóricamente), aunque tampoco por ello tenga problema en afirmar que existen “dos esencias” (el capital y el trabajo) o, en otros términos, que no sólo el trabajo crea valor. ¿Cuál fue entonces el trasfondo político?

A pesar de que en tiempos modernos pueda resultar un poco difícil de pensar, alrededor de 1962 existía un relativamente pujante movimiento obrero internacional y políticamente su unidad era cardinal en la lucha contra la explotación planeataria y el modelo de Emmanuel, guste o no, implica que el bienestar de los trabajadores de los países industrializados es sufragado indirectamente por las condiciones de miseria extrema que se viven en los países de la periferia. Por supuesto, ello se implica también a nivel local, ¿quiénes permiten que los trabajadores de las ramas productivas más intensivas en capital obtengan salarios muy por encima del promedio salarial nacional sino los trabajadores de las ramas productivas intensivas en trabajo?, en un sistema de economía política los agentes económicos guardan entre sí relaciones de suma cero, es decir, la ganancia de unos implica la pérdida de otros, aunque esto no siempre ocurre (y mucho menos se observa) de forma inmediata; este hecho fundamental no cambia en un sistema de economía geopolítica. Sin embargo, aunque la topología en ambos sistemas es fundamentalmente la misma las métricas cambian y las grandes brechas sociales observadas internacionalmente (por ejemplo, entre Noruega y Haití) no se observan en términos generales (promedio) a nivel local, lo que hace más notoria la explotación, aunque no más real. Complementariamente, debe resaltarse el hecho de que, dentro de sus propias condiciones materiales de existencia, los trabajadores de los países industrializados tienen sus propias luchas sociales.

Mi máximo cariño, aprecio y admiración a toda la comunidad marxista de aquella época, puesto que al fin y al cabo lucha de clases fáctica es nuestra misión última y todos somos producto de nuestras condiciones históricas, es decir, aunque hacemos la historia, no hacemos las condiciones bajo las cuales hacemos nuestra historia.

II. IIPPE 2021: imperialism, China and finance – michael roberts

La conferencia 2021 de la Iniciativa Internacional para la Promoción de la Economía Política (IIPPE) tuvo lugar hace un par de semanas, pero solo ahora he tenido tiempo de revisar los numerosos trabajos presentados sobre una variedad de temas relacionados con la economía política. El IIPPE se ha convertido en el canal principal para que economistas marxistas y heterodoxos ‘presenten sus teorías y estudios en presentaciones. Las conferencias de materialismo histórico (HM) también hacen esto, pero los eventos de HM cubren una gama mucho más amplia de temas para los marxistas. Las sesiones de Union for Radical Political Economy en la conferencia anual de la American Economics Association se concentran en las contribuciones marxistas y heterodoxas de la economía, pero IIPPE involucra a muchos más economistas radicales de todo el mundo.

Ese fue especialmente el caso de este año porque la conferencia fue virtual en zoom y no física (¿tal vez el próximo año?). Pero todavía había muchos documentos sobre una variedad de temas guiados por varios grupos de trabajo del IIPPE. Los temas incluyeron teoría monetaria, imperialismo, China, reproducción social, financiarización, trabajo, planificación bajo el socialismo, etc. Obviamente no es posible cubrir todas las sesiones o temas; así que en esta publicación solo me referiré a las que asistí o en las que participé.

El primer tema para mí fue la naturaleza del imperialismo moderno con sesiones que fueron organizadas por el grupo de trabajo de Economía Mundial. Presenté un artículo, titulado La economía del imperialismo moderno, escrito conjuntamente por Guglielmo Carchedi y yo. En la presentación argumentamos, con evidencia, que los países imperialistas pueden definirse económicamente como aquellos que sistemáticamente obtienen ganancias netas, intereses y rentas (plusvalía) del resto del mundo a través del comercio y la inversión. Estos países son pequeños en número y población (solo 13 o más califican según nuestra definición).

Demostramos en nuestra presentación que este bloque imperialista (IC en el gráfico a continuación) obtiene algo así como 1,5% del PIB cada año del ‘intercambio desigual’ en el comercio con los países dominados (DC en el gráfico) y otro 1,5% del PIB de intereses, repatriación de utilidades y rentas de sus inversiones de capital en el exterior. Como estas economías están creciendo actualmente a no más del 2-3% anual, esta transferencia es un apoyo considerable al capital en las economías imperialistas.

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Los países imperialistas son los mismos “sospechosos habituales” que Lenin identificó en su famosa obra hace unos 100 años. Ninguna de las llamadas grandes “economías emergentes” está obteniendo ganancias netas en el comercio o las inversiones – de hecho, son perdedores netos para el bloque imperialista – y eso incluye a China. De hecho, el bloque imperialista extrae más plusvalía de China que de muchas otras economías periféricas. La razón es que China es una gran nación comercial; y también tecnológicamente atrasado en comparación con el bloque imperialista. Entonces, dados los precios del mercado internacional, pierde parte de la plusvalía creada por sus trabajadores a través del comercio hacia las economías más avanzadas. Esta es la explicación marxista clásica del “intercambio desigual” (UE).

Pero en esta sesión, esta explicación de los logros imperialistas fue discutida. John Smith ha producido algunos relatos convincentes y devastadores de la explotación del Sur Global por parte del bloque imperialista. En su opinión, la explotación imperialista no se debe a un “intercambio desigual” en los mercados entre las economías tecnológicamente avanzadas (imperialismo) y las menos avanzadas (la periferia), sino a la “superexplotación”. Los salarios de los trabajadores del Sur Global han bajado incluso de los niveles básicos de reproducción y esto permite a las empresas imperialistas extraer enormes niveles de plusvalía a través de la “cadena de valor” del comercio y los márgenes intraempresariales a nivel mundial. Smith argumentó en esta sesión que tratar de medir las transferencias de plusvalía del comercio utilizando estadísticas oficiales como el PIB de cada país era una ‘economía vulgar’ que Marx habría rechazado porque el PIB es una medida distorsionada que deja fuera una parte importante de la explotación de la economía global. Sur.

Nuestra opinión es que, incluso si el PIB no captura toda la explotación del Sur Global, nuestra medida de intercambio desigual todavía muestra una enorme transferencia de valor de las economías periféricas dependientes al núcleo imperialista. Además, nuestros datos y medidas no niegan que gran parte de esta extracción de plusvalía proviene de una mayor explotación y salarios más bajos en el Sur Global. Pero decimos que esta es una reacción de los capitalistas del Sur a su incapacidad para competir con el Norte tecnológicamente superior. Y recuerde que son principalmente los capitalistas del Sur los que están haciendo la “súper explotación”, no los capitalistas del Norte. Estos últimos obtienen una parte a través del comercio de cualquier plusvalía extra de las mayores tasas de explotación en el Sur.

De hecho, mostramos en nuestro artículo, las contribuciones relativas a la transferencia de plusvalía de tecnología superior (mayor composición orgánica del capital) y de explotación (tasa de plusvalía) en nuestras medidas. La contribución de la tecnología superior sigue siendo la principal fuente de intercambio desigual, pero la participación de diferentes tasas de plusvalía se ha elevado a casi la mitad.

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Andy Higginbottom en su presentación también rechazó la teoría marxista clásica del imperialismo del intercambio desigual presentada en el artículo Carchedi-Roberts, pero por diferentes motivos. Consideró que la igualación de las tasas de ganancia a través de las transferencias de plusvalías individuales a precios de producción se realizó de manera inadecuada en nuestro método (que seguía a Marx). Por lo tanto, nuestro método podría no ser correcto o incluso útil para empezar.

En resumen, nuestra evidencia muestra que el imperialismo es una característica inherente del capitalismo moderno. El sistema internacional del capitalismo refleja su sistema nacional (un sistema de explotación): explotación de las economías menos desarrolladas por las más desarrolladas. Los países imperialistas del siglo XX no han cambiado. No hay nuevas economías imperialistas. China no es imperialista en nuestras medidas. La transferencia de plusvalía por parte de la UE en el comercio internacional se debe principalmente a la superioridad tecnológica de las empresas del núcleo imperialista pero también a una mayor tasa de explotación en el “sur global”. La transferencia de plusvalía del bloque dominado al núcleo imperialista está aumentando en términos de dólares y como porcentaje del PIB.

En nuestra presentación, revisamos otros métodos para medir el “intercambio desigual” en lugar de nuestro método de “precios de producción”, y hay bastantes. En la conferencia, hubo otra sesión en la que Andrea Ricci actualizó (ver sección III) su invaluable trabajo sobre la medición de la transferencia de plusvalía entre la periferia y el bloque imperialista utilizando tablas mundiales de insumo-producto para los sectores comerciales y medidas en dólares PPA. Roberto Veneziani y sus colegas también presentaron un modelo de equilibrio general convencional para desarrollar un “índice de explotación” que muestra la transferencia neta de valor en el comercio de los países. Ambos estudios apoyaron los resultados de nuestro método más “temporal”.

En el estudio de Ricci hay una transferencia neta anual del 4% de la plusvalía en el PIB per cápita a América del Norte; casi el 15% per cápita para Europa occidental y cerca del 6% para Japón y Asia oriental. Por otro lado, existe una pérdida neta de PIB anual per cápita para Rusia del 17%; China 10%, América Latina 5-10% y 23% para India.

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En el estudio de Veneziani et al, “todos los países de la OCDE están en el centro, con un índice de intensidad de explotación muy por debajo de 1 (es decir, menos explotado que explotador); mientras que casi todos los países africanos son explotados, incluidos los veinte más explotados “. El estudio coloca a China en la cúspide entre explotados y explotados.

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En todas estas medidas de explotación imperialista, China no encaja a la perfección, al menos económicamente. Y esa es la conclusión a la que también se llegó en otra sesión que lanzó un nuevo libro sobre imperialismo del economista marxista australiano Sam King. El convincente libro de Sam King propone que la tesis de Lenin era correcta en sus fundamentos, a saber, que el capitalismo se había convertido en lo que Lenin llamó “capital financiero monopolista” (si bien su libro no está disponible de forma gratuita, su tesis versa fundamentalmente sobre lo mismo). El mundo se ha polarizado en países ricos y pobres sin perspectivas de que ninguna de las principales sociedades pobres llegue a formar parte de la liga de los ricos. Cien años después, ningún país que fuera pobre en 1916 se ha unido al exclusivo club imperialista (salvo con la excepción de Corea y Taiwán, que se beneficiaron específicamente de las “bendiciones de la guerra fría del imperialismo estadounidense”).

La gran esperanza de la década de 1990, promovida por la economía del desarrollo dominante de que Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS) pronto se unirían a la liga de los ricos en el siglo XXI, ha demostrado ser un espejismo. Estos países siguen siendo también rans y todavía están subordinados y explotados por el núcleo imperialista. No hay economías de rango medio, a medio camino, que puedan ser consideradas como “subimperialistas” como sostienen algunos economistas marxistas. King muestra que el imperialismo está vivo y no tan bien para los pueblos del mundo. Y la brecha entre las economías imperialistas y el resto no se está reduciendo, al contrario. Y eso incluye a China, que no se unirá al club imperialista.

Hablando de China, hubo varias sesiones sobre China organizadas por el grupo de trabajo IIPPE China. Las sesiones fueron grabadas y están disponibles para verlas en el canal de YouTube de IIPPE China. La sesión cubrió el sistema estatal de China; sus políticas de inversión extranjera; el papel y la forma de planificación en China y cómo China se enfrentó a la pandemia de COVID.

También hubo una sesión sobre ¿Es capitalista China?, en la que realicé una presentación titulada ¿Cuándo se volvió capitalista China? El título es un poco irónico, porque argumenté que desde la revolución de 1949 que expulsó a los terratenientes compradores y capitalistas (que huyeron a Formosa-Taiwán), China ya no ha sido capitalista. El modo de producción capitalista no domina en la economía china incluso después de las reformas de mercado de Deng en 1978. En mi opinión, China es una “economía de transición” como lo era la Unión Soviética, o lo son ahora Corea del Norte y Cuba.

En mi presentación defino qué es una economía de transición, como la vieron Marx y Engels. China no cumple con todos los criterios: en particular, no hay democracia obrera, no hay igualación o restricciones en los ingresos; y el gran sector capitalista no está disminuyendo constantemente. Pero, por otro lado, los capitalistas no controlan la maquinaria estatal, sino los funcionarios del Partido Comunista; la ley del valor (beneficio) y los mercados no dominan la inversión, sí lo hace el gran sector estatal; y ese sector (y el sector capitalista) tienen la obligación de cumplir con los objetivos de planificación nacional (a expensas de la rentabilidad, si es necesario).

Si China fuera simplemente otra economía capitalista, ¿cómo explicamos su fenomenal éxito en el crecimiento económico, sacando a 850 millones de chinos de la línea de pobreza ?; y evitar las recesiones económicas que las principales economías capitalistas han sufrido de forma regular? Si ha logrado esto con una población de 1.400 millones y, sin embargo, es capitalista, entonces sugiere que puede haber una nueva etapa en la expansión capitalista basada en alguna forma estatal de capitalismo que sea mucho más exitosa que los capitalismos anteriores y ciertamente más que sus pares en India, Brasil, Rusia, Indonesia o Sudáfrica. China sería entonces una refutación de la teoría marxista de la crisis y una justificación del capitalismo. Afortunadamente, podemos atribuir el éxito de China a su sector estatal dominante para la inversión y la planificación, no a la producción capitalista con fines de lucro y al mercado.

Para mí, China se encuentra en una “transición atrapada”. No es capitalista (todavía) pero no avanza hacia el socialismo, donde el modo de producción es a través de la propiedad colectiva de los medios de producción para las necesidades sociales con consumo directo sin mercados, intercambio o dinero. China está atrapada porque todavía está atrasada tecnológicamente y está rodeada de economías imperialistas cada vez más hostiles; pero también está atrapado porque no existen organizaciones democráticas de trabajadores y los burócratas del PC deciden todo, a menudo con resultados desastrosos.

Por supuesto, esta visión de China es minoritaria. Los “expertos en China” occidentales están al unísono de que China es capitalista y una forma desagradable de capitalismo para arrancar, no como los capitalismos “democráticos liberales” del G7. Además, la mayoría de los marxistas están de acuerdo en que China es capitalista e incluso imperialista. En la sesión, Walter Daum argumentó que, incluso si la evidencia económica sugiere que China no es imperialista, políticamente China es imperialista, con sus políticas agresivas hacia los estados vecinos, sus relaciones comerciales y crediticias explotadoras con países pobres y su supresión de minorías étnicas como los uyghars en la provincia de Xinjiang. Otros presentadores, como Dic Lo y Cheng Enfu de China, no estuvieron de acuerdo con Daum, y Cheng caracterizó a China como “socialista con elementos del capitalismo de Estado”, una formulación extraña que suena confusa.

Finalmente, debo mencionar algunas otras presentaciones. Primero, sobre la controvertida cuestión de la financiarización. Los partidarios de la ‘financiarización’ argumentan que el capitalismo ha cambiado en los últimos 50 años de una economía orientada a la producción a una dominada por el sector financiero y son las visiones de este sector inestable las que causan las crisis, no los problemas de rentabilidad en el sector productivo. sectores, como argumentó Marx. Esta teoría ha dominado el pensamiento de los economistas poskeynesianos y marxistas en las últimas décadas. Pero cada vez hay más pruebas de que la teoría no solo es incorrecta teóricamente, sino también empíricamente.

Y en IIPPE, Turan Subasat y Stavros Mavroudeas presentaron aún más evidencia empírica para cuestionar la “financiarización” en su artículo titulado: La hipótesis de la financiarización: una crítica teórica y empírica. Subasat y Mavroudeas encuentran que la afirmación de que la mayoría de las empresas multinacionales más grandes son “financieras” es incorrecta. De hecho, la participación de las finanzas en los EE. UU. Y el Reino Unido no ha aumentado en los últimos 50 años; y durante los últimos 30 años, la participación del sector financiero en el PIB disminuyó en un 51,2% y la participación del sector financiero en los servicios disminuyó en un 65,9% en los países estudiados. Y no hay evidencia de que la expansión del sector financiero sea un predictor significativo del declive de la industria manufacturera, que ha sido causado por otros factores (globalización y cambio técnico).

Y hubo algunos artículos que continuaron confirmando la teoría monetaria de Marx, a saber, que las tasas de interés no están determinadas por una “ tasa de interés natural ” de la oferta y la demanda de ahorros (como argumentan los austriacos) o por la preferencia de liquidez, es decir, el acaparamiento de dinero (como afirman los keynesianos), pero están limitados e impulsados ​​por los movimientos en la rentabilidad del capital y, por lo tanto, la demanda de fondos de inversión. Nikos Stravelakis ofreció un artículo, Una reconciliación de la teoría del interés de Marx y el rompecabezas de la prima de riesgo, que mostraba que las ganancias netas corporativas están relacionadas positivamente con los depósitos bancarios y las ganancias netas a brutas están relacionadas positivamente con la tasa de depósitos de préstamos y que el 60% de las variaciones en las tasas de interés pueden explicarse por cambios en la tasa de ganancia. Y Karl Beitel mostró la estrecha conexión entre el movimiento a largo plazo de la rentabilidad en las principales economías en los últimos 100 años (cayendo) y la tasa de interés de los bonos a largo plazo (cayendo). Esto sugiere que hay un nivel máximo de tasas de interés, como argumentó Marx, determinado por la tasa de ganancia sobre el capital productivo, porque el interés proviene solo de la plusvalía.

Finalmente, algo que no estaba en IIPPE pero que agrega aún más apoyo a la ley de Marx de la tendencia a la caída de la tasa de ganancia. En el libro World in Crisis, coeditado por Carchedi y yo, muchos economistas marxistas presentaron evidencia empírica de la caída de la tasa de ganancia del capital de muchos países diferentes. Ahora podemos agregar otro. En un nuevo artículo, El crecimiento económico y la tasa de ganancia en Colombia 1967-2019, Alberto Carlos Duque de Colombia muestra la misma historia que hemos encontrado en otros lugares. El artículo encuentra que el movimiento en la tasa de ganancia está “en concordancia con las predicciones de la teoría marxista y afecta positivamente la tasa de crecimiento. Y la tasa de crecimiento del PIB se ve afectada por la tasa de ganancia y la tasa de acumulación está en una relación inversa entre estas últimas variables ”.

Por lo tanto, los resultados “son consistentes con los modelos macroeconómicos marxistas revisados en este artículo y brindan apoyo empírico a los mismos. En esos modelos, la tasa de crecimiento es un proceso impulsado por el comportamiento de la tasa de acumulación y la tasa de ganancia. Nuestros análisis econométricos brindan apoyo empírico a la afirmación marxista sobre el papel fundamental de la tasa de ganancia, y sus elementos constitutivos, en la acumulación de capital y, en consecuencia, en el crecimiento económico”.

III. OTRAS REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

SOBRE LA ESENCIA, EL CONTENIDO, LA FORMA, EL FENÓMENO Y LA APARIENCIA DE LOS PROCESOS DE LA REALIDAD

ISADORE NABI

REFERENCIAS

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